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Aldo Ciprián

Ciutadans

  • Esta tarde del miércoles está siendo especialmente complicada tras la incesante cadena de acontecimientos que están golpeando en cuestión de horas a nuestra ciudad, con el cierre de colegios y universidades, cancelación de actividades varias y, en resumen, una situación de excepcionalidad que nuestra generación ni la anterior hemos vivido nunca. Es normal pensar cómo, teniendo precedentes cercanos como Italia, país hermano, hemos sido incapaces de reaccionar a tiempo y nos vemos obligados a repetir el “via crucis” que está sufriendo el país transalpino. Descomunales errores de gestión ante una crisis que otros partidos utilizaron hace no mucho para destrozar sin piedad al gobierno de turno y que, quién sabe, también utilizarían para desmenuzar al actual si fuera de color distinto al suyo. Municipal, autonómico o nacional. La grandeza de las personas se mide en momentos de crisis como el actual donde la prioridad deja de ser un color o unas siglas y se transforma en un servicio al público sin contraprestaciones: solidaridad y generosidad a partes iguales. Es por eso que Ciudadanos, nuestro grupo municipal y todos y cada uno de nuestros afiliados nos ponemos a disposición del gobierno y de todos nuestros vecinos para, juntos, facilitar que la transición hacia la normalidad sea en el menor tiempo posible.

  • “Deja vú” En 2016 nuestro grupo municipal alertó de las condiciones insalubres a las que estaban sometidos los funcionarios y usuarios de la oficina del Cuerpo Nacional de Policía situada en la calle Vallés #1. En aquel entonces, la moción salió aprobada por el plenario con el apoyo de CiU, PSC, PP y el voto contrario de ERC-MES, ICV y las CUP. Pero nunca llegó a materializarse el traslado. Esta oficina gestionó solo en 2019 más de 26.300 expedientes (el 50% DNI) sobre una población de más de 90.000 personas; es decir, uno de cada 4 vecinos de la ciudad pasó por estas instalaciones para gestionar su documentación legal. Por lo tanto, todos sabemos de qué estamos hablando y qué proponemos desde Cs: unas instalaciones donde los funcionarios puedan ejercer su trabajo dignamente y donde los usuarios no tengan que hacer colas interminables en la puerta de la comisaría llueva, haga frío o calor. Todos nos merecemos unas instalaciones acordes con el perfil eco-friendly de ciudad que se quiere vender desde el Gobierno Municipal a costa del sufrido contribuyente. Pero primero, Sras. y Sres. del Tripartito, deben ser las personas y no su postureo político. Eso se puede soportar cuando uno no gobierna, pero no cuando gestiona un presupuesto de más de 140 millones de euros. ¿Serán capaces de entenderlo?La alternativa es quedarnos sin un servicio básico de proximidad. Otro menos.

  • “Impuesto Metropolitano” El pasado mes de enero del 2019 Sant Cugat entró en la Zona 1 de transporte metropolitano. Esta había sido siempre una reivindicación histórica de todos los gobiernos de la ciudad y de la oposición. En el 2017, bajo el bipartito PDECAT + PSC, se volvió a retomar la propuesta y echó a andar en la AMB (Área Metropolitana de Barcelona) con el beneplácito inicial del equipo de gobierno de Sra. CONESA, y el apoyo de lo votos de PSC, ERC y COMUNS que gobernaban la AMB. Todo a espaldas del plenario municipal. A partir de ese momento, Sant Cugat tenía que pagar una cuota de 7 M de € al año (posteriormente reducidos a 4,2 M de €) en un nuevo impuesto metropolitano que iba a ligarse al valor catastral de las viviendas y que no definía, en ningún momento, los beneficios sociales que conllevaba la incorporación al selecto club de la Zona 1. El impuesto metropolitano ha empezado a llegar este mes de octubre a nuestras casas y comercios significando un desequilibrio importante en la complicada economía de los particulares y negocios. Un inciso, Cs Sant Cugat siempre votamos en contra del acuerdo cuando la “letra pequeña” del contrato iba a significar una aportación de 7 millones de euros cada año. ¿Alguien en su sano juicio, tratándose de su dinero, habría votado diferente?

  • ¡Basta ya! Este mes de octubre, Cs Sant Cugat ha presentado en el pleno del ayuntamiento de Sant Cugat una moción para pedir la condena de la violencia y el terrorismo en democracia. Aunque se redactó hace unas semanas a raíz de las acciones derivadas de las investigaciones centradas en las acciones violentas que presuntamente estarían preparando una serie de personas relacionadas con el mundo radical independentista y los denominados CDR (Comités de Defensa de la República), esta moción y la esencia de su contenido adquieren aun más necesidad ante los graves actos de violencia que han acontecido en los últimos días en varias ciudades catalanas. Nuestro objetivo como representantes públicos es el de defender a todos aquellos catalanes que se sienten amenazados frente a los que con sus actitudes y hechos alientan y aplauden a los actos violentos, alientan y aplauden a los que organizan o realizan graves actos vandálicos y de aquellos que utilizan las instituciones democráticas de todos los catalanes para prender la mecha: Parlament de Cataluña, Diputaciones Provinciales, Consejos Comarcales y Ayuntamientos. Resoluciones expresamente declaradas ilegales por el Tribunal Constitucional y mociones que superan con creces las competencias de estos organismos y que atentan directamente contra el Estado de Derecho y la democracia. Como representantes de la sociedad, escogidos democráticamente a través de las urnas, tenemos que estar del lado de aquellos que defienden sus derechos y libertades frente a aquellos que pretenden imponer su modelo de sociedad por la fuerza y de forma totalitaria. Muchos de estos actos antidemocráticos realizados desde las propias instituciones son una consecuencia de la realización y formalización de una serie de pactos de gobierno entre algunas formaciones políticas presuntamente constitucionalistas con los partidos independentistas, consecuencia del resultado de las últimas elecciones municipales. Sant Cugat es un claro ejemplo de estos pactos contra natura. Ante esta situación, nuestra formación declara que la violencia y el terrorismo nunca son métodos en democracia para alcanzar objetivos políticos y proclama que el deber de todos los demócratas es el de condenar su uso, con independencia de las circunstancias, y condenamos la irresponsable actitud de algunos políticos que persisten en buscar la división, la radicalización y el cuestionamiento de las instituciones del Estado y de la vigencia del Estado democrático de Derecho. Ante el radicalismo independentista que quema mobiliario público, incendia las calles y destrozan todo lo que tienen por delante, Cs Sant Cugat dice ¡Basta ya! Ante el vandalismo institucionalizado: justicia y convivencia.

  • Cuando se publique este artículo de opinión habrán pasado 100 días desde las elecciones municipales que auparon al tripartito ERC-PSC-CUP al gobierno de la ciudad.

  • Al 2015 es van presentar com Convergència i Unió i al 2019 ho fan com Junts Per Sant Cugat. Encara que els noms no s’assemblin gaire els programes sí semblaran germans bessons perquè pràcticament res del que varen prometre ho han dut a terme.

  • Hace dos años y medio se aprobó la creación y la designación de un director de Ámbito de Seguridad Ciudadana cuya candidatura fue respaldada por nuestro grupo en julio del 2016. Sin embargo, actualmente, los datos de robos y asaltos a hogares son escandalosos y de nada sirve un puesto que nos cuenta 70.700 euros anuales que no ha dado ningún resultado.